"Queremos agradecerles el apoyo que recibimos para que fuera posible la operación de mi hijo Mauricio.

No hay palabras suficientes que reflejen y expliquen el asombro que hemos tenido al ver el cambio radical en el cuerpo de Mau, es una sensación de tranquilidad y felicidad al verlo que ya no tiene esa lucha constante y agotadora con sus piernas, que su miranda y atención se concentran en otras cosas... más allá de su cuerpo.

Dios los bendiga por la labor maravillosa que han hecho; muchas mamas con niños como el mío somos fuertes pero ante estas posibilidades nos volvemos muy vulnerables y nos llenamos de esperanza"